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“La Poética del Espacio”.


Arq. Walter A. León Távara.


“Educación es darle al cuerpo y al alma toda la hermosura y perfección que pueden recibir”.
Platón.


Todo ser humano es un dilema porque tiene un espejo interior, el viejo problema del hombre o la doble naturaleza del hombre con relación a su parte inmaterial que lo habita -su mente o su alma- y su parte material del hombre –su cuerpo-, es un gran enigma, porque todos nosotros tratamos de dar soluciones a los problemas permanentes del día a día, en donde todos nosotros queremos explicar algo y no encontramos preguntas sobre nuestra propia existencia. A lo largo de la historia de todos los tiempos el hombre ha tratado de esclarecer el problema del cuerpo y del alma hasta nuestros días.

¡YO ACUSO…! ACERCA DE LAS ESCUELAS DE ARQUITECTURA.
Aldo Rossi

La revista Domus ha tenido la amabilidad de reproducir una entrevista publicada hace algún tiempo en un periódico italiano. Las entrevistas son siempre un tanto provocativas y apresuradas, pero como contrapartida s concentran directamente en los problemas a encarar. Al releerla veo que, como de costumbre, por un lado ataco a las facultades de arquitectura y, por el otro, las defiendo. Dejemos de lado las comparaciones con las otras facultades europeas, que por lo general son peores que la nuestra, o con las estadounidenses, que además cuentan con instituciones culturales excepcionales (bibliotecas, museos, teatros, etcétera) y en este aspecto están adelantadas.
Yo defiendo las facultades de arquitectura italianas porque han aceptado en forma valiente (y patética) una situación insostenible desde cualquier punto de vista. Pero estoy en contra –y lo estoy cada vez más después de años de docencia y de trabajo profesional- de la defensa a ultranza de aquello que tal vez ya se ha disuelto: la arquitectura, o la posibilidad de enseñarla. Este es para mí el nudo fundamental de la cuestión, que no tiene que ver con la universidad (que en mi opinión marcha muy bien) sino más bien con el estudio de la arquitectura.
Las alternativas más serias son el estudio de la arquitectura en el viejo sentido del maestro (ciertamente elitista e impracticable) o incluso del ingeniero civil. No olvidemos que los más grandes arquitectos italianos desde el siglo XIX hasta nuestros días han sido ambos ingenieros: Alessandro Antonelli y Pier Luigi Nervi. Para ellos, indudablemente, el corpus de la arquitectura tenía un significado.
Generalmente, los complejos universitarios en Europa conforman una parte muy bella de la ciudad, y los campus estadounidenses son con frecuencia un lugar excepcional, al igual que los centros históricos de Europa. Entre estos edificios se distinguen construcciones siniestras y extrañas: las facultades de arquitectura. En Zúrich, el noble edificio del politécnico hecho por Semper quedó directamente para la sección administrativa; mientras que la universidad contigua es rica en vida y belleza, la facultad de arquitectura se construyó en Hönggerberg: en medio de un bosque de rara belleza, brilla como un fortín lunar, desprovista de vida y de todo contacto con la ciudad. Esta condición extrema de Zúrich se repite con distintas variantes, en muchas ciudades de Europa. Es curioso, pero la caída de la arquitectura como disciplina terminó por expresar su propia crisis en las facultades de arquitectura.

REALISMO MÁGICO DE LA ARQUITECTURA MODERNA Y POSMODERNA EN EL SIGLO XXI.

Arq. Walter A. León Távara.


¿Y si les dijéramos a esas personas que la arquitectura no es nada de lo que ellas piensan sino música, simple música?

¿Qué dirán?

Que digan lo que quieran. Lo que nos interesa es que lo sepan.

Que estén seguros de que si un arquitecto les hace una casa ésta no solamente será sólida, confortable y lucrativa sino que tendrá música.

Arq. Héctor Velarde.

La Arquitectura en su mínima expresión, es la autonomía de los conocimientos arquitectónicos; en ese sentido es un fenómeno cultural, esencialmente físico-geográfico que se ocupa de la autonomía de los conocimientos arquitectónicos, que refleja el espíritu existencial de la sociedad de una determinada época como expresión de su medio.


La vigencia de la Arquitectura se circunscribe a tres categorías denotativas: Ciencia, Arte y Tecnología; no es simplemente una estructura de conocimientos, sino una actividad de investigación que se desarrolla en una determinada sociedad, porque además se involucra con la historia, los hombres y el tiempo; hay un aspecto conceptual, un aspecto empírico, un aspecto social y un aspecto histórico, este último materia de interés del presente artículo.

No tendría interés alguno que encabezáramos este artículo, centrado en torno a una lista de obras arquitectónicas, a un conjunto de conocimientos que no desembocan a instancias reflexivas superiores y; caer en excesos y reacciones inútiles. La visión de comprender que la arquitectura tiene un origen independiente y puro como la música, es difícil de entender, más aún cuándo sostenemos que la arquitectura es hacer arte, crear belleza con formas espaciales, puras, libres, abstractas, que en muchos casos no tengan nada que ver con las formas usuales de la naturaleza, no obstante reconocer que en el “principio de las cosas fue el ojo, luego la palabra”, es esencial.

La Arquitectura se organiza a partir de conceptos que son imágenes generales abstraídas de las percepciones, nuestra vida mental se inicia con percepciones –imágenes- que se relacionan mutuamente con los conceptos que se refieren a las relaciones, operaciones y transformaciones como cualidades de las cosas que mantienen su identidad a través del cambio.